lunes, 11 de agosto de 2014

Fuerteventura


Este verano hemos elegido Fuerteventura para pasar nuestras vacaciones y sólo podemos decir que han estado fenomenal.

Antes de comenzar el viaje algunos familiares y amigos nos comentaron que no era la mejor época para ir a la isla porque es cuando los vientos alisios son más intensos; otros se sorprendieron y nos dijeron que allí no había mucho que ver; y otros simplemente mostraron sus preferencias hacia Lanzarote, la isla vecina.

Bueno, pues en los 10 días que hemos estado en Fuerteventura sólo hemos tenido dos días de viento algo molesto; hemos visto un montón de sitios y otros que nos hemos dejado sin poder ver; y de regalo nos hicimos una excursión de un día a Lanzarote.

En este pequeño vídeo podéis ver resumido todo lo que ofrece Fuerteventura. Más adelante os iremos poniendo otros vídeos de lugares concretos como Corralejo, El Cotillo, Betancuria, La Oliva, Jandía…
Después del vídeo podéis leer nuestra impresión de Fuerteventura y algunos pequeños consejos.




Las playas:

Lo más espectacular de la isla son sus playas. Algunas enormes y vírgenes a las que cuesta bastante llegar. Otras cercanas y familiares, ideales si vas con niños como es nuestro caso.

En el propio Corralejo hay varias pequeñas playas muy tranquilas y protegidas del viento. Son familiares y con todos los servicios junto a la arena.

Hacia el sur se extiende una playa enorme y salvaje donde en algunas zonas las dunas llegan hasta la misma orilla. La parte más cercana a Corralejo está “ocupada” por los amantes de los deportes náuticos, especialmente de Kitesurf. Siguiendo más al sur hay una gran playa que está junto a dos macro hoteles del grupo Riu. Aquí siempre hay mucha gente, clientes de estos alojamientos, que sólo tienen que salir de su hotel y ya están en la playa. Andando un poco hacia un lado u otro encuentras bastante espacio para poner la toalla. A la altura del Oliva Beach, por las mañanas y a medio día, hay unos camellos dispuestos a dar un paseo por la playa de 20 minutos por 7 €; 5 € los niños. Estos dos edificios son horrorosos y estropean el estupendo paisaje de las dunas de Corralejo, pero permiten llegar en coche hasta la misma playa sin tener que hacer un tramo andando por la arena de las dunas. Continuando más al sur hay otras playas. Algunas tienen la carretera cerca, en otras hay que andar por el arenal un rato. No son tan espectaculares, pero siguen siendo igual de atractivas.

En frente de Corralejo está Isla de Lobos con dos playas perfectas para ir con niños y hacer snorkel. La bonita playa de La Caleta o de La Concha, y las pequeñas playas que se abren entre rocas junto a El Puertito, el pequeño poblado pesquero de la isla. Aquí se forman remansos de agua poco profunda, protegidos del viento y con grupos de rocas donde buscar peces.

La otra gran zona de playas del norte de la isla es El Cotillo. En el mismo pueblo hay varias playas familiares, ideales para ir con niños porque no hay mucho oleaje, puedes dejar el coche cerca y hay todos los servicios. Al norte, pasado el faro del Tostón, hay una playa también muy buena para ir con niños, incluso con niños muy pequeños. La carretera llega hasta el faro. A partir de aquí hay que coger un camino de tierra muy cómodo y enseguida se ve a la izquierda la playa. Este sitio se llama Caleta del Marrajo. Son dos remansos de agua separados del mar abierto por una línea de rocas. No hay olas, no cubre y se puede dejar el coche casi casi en la misma playa. Más al norte, siguiendo el camino que va a Corralejo hay más playas. La mayoría son de piedra o de roca y están menos concurridas. Son perfectas si quieres más intimidad. Hacia el otro lado de El Cotillo, hacia el sur, hay una gran playa que se ve desde el castillo de El Tostón. Es la playa del Aljibe de la Cueva. Aquí se reparten el largo arenal los bañistas y los amantes de los deportes náuticos, como el kitesurf, el windsurf o el surf.

Si las playas del norte de la isla son espectaculares, las del sur lo son aún más. La más conocida es la enorme playa de Sotavento, en Costa Calma. Tiene la peculiaridad de tener una lengua de arena paralela a la costa que hace que esta playa sea muy diferente en marea alta y en marea baja. En cualquier caso más que recomendable. Es aquí, junto al Hotel Meliá Gorriones, donde se disputa cada año el mundial de windsurf y kitesurf.

Un poco más al sur, en Morro Jable, están las playas de El Matorral y Butihondo. Todas estas enormes playas de Fuerteventura son tan grandes, que incluso en temporada alta no tienes para nada la sensación de aglomeración que sí tienes en la mayoría de las playas del Mediterráneo.

Y por último están las vírgenes y largas playas de Cofete y Barlovento. Desde Morro Jable sale un camino que va hacia Punta de Jandía. A pesar de ser un camino de tierra está bastante bien para ir con un turismo normal. Apenas hay baches y es muy ancho. Antes de llegar a Punta de Jandía sale un desvío a la derecha que sube la cordillera dirección a Cofete. En lo alto hay un mirador con unas vistas espectaculares de las playas de Cofete y Barlovento. Merece la pena bajar un momento y disfrutar de las vistas. Abajo, el pueblo de Cofete es muy pequeño pero tiene un restaurante. A mi esta playa me fascinó. Estás en un lugar recóndito, paradisíaco, sin apenas gente, sin construcciones a la vista… Sin duda, el difícil acceso ha salvado a este lugar de la avaricia urbanística. Menos mal. Como curiosidad, a media ladera se encuentra la misteriosa Casa Winter, ahora abandonada, levantada por un nazi tras la II Guerra Mundial.

Para que os sirva de referencia, nosotros tardamos de Corralejo a Morro Jable una hora y 45 minutos. Y de Morro Jable a Cofete 45 minutos. Y otra cosa importante, en los caminos de tierra no cubre el seguro del coche de alquiler.

Hay muchas más playas en la isla y de todo tipo, como las de Caleta de Fuste o Las Playitas; o la de arena negra de Ajuy, pero os he puesto aquí las más conocidas.

Un mundo de sensaciones:

Además de las grandes playas, Fuerteventura tiene otros muchos atractivos. La verdad es que la propia isla en sí ya es fascinante por sus paisajes, pero ofrece mucho más.

El Parque Natural de las Dunas de Corralejo y la Isla de Lobos es de lo más interesante de la isla. Es una gozada pasear por el mar de dunas y tirarte por alguna de ellas haciendo la croqueta. Una buena zona para adentrarse en las dunas es un poco más al sur de los hoteles Riu. Puedes dejar el coche junto a la carretera, andas un poco y ya estás rodeado de arena por todos lados. La hora ideal es al atardecer, cuando el color de la arena se vuelve más cálido y las sombras que tus cuerpos lanzan sobre las dunas son más bonitas de fotografiar. Ten cuidado donde aparcas el coche. Hay zonas para aparcar junto a la carretera, en el lado que mira al mar, donde puedes dejar el vehículo sin peligro de que se quede atascado en la arena. Vimos algunos coches que sí quedaron atascados, pero en lugares no habilitados como aparcamiento.

Ir a la Isla de Lobos cuesta 15 € los adultos y la mitad los niños. Hay barcos que salen de Corralejo cada hora, a lo largo de toda la mañana. El último barco de vuelta es a las 18.00 horas. En Isla de Lobos puedes bañarte en la Concha o junto al pueblo de pescadores (es un lugar ideal para hacer snorkel), puedes andar hasta las lagunitas (mejor con marea alta), hasta el faro o subir al volcán (restringido cuando es época de cría). Hay un restaurante donde es aconsejable reservar nada más llegar a la isla. Aún así, no te olvides llevar agua y algo de picar por si acaso. La verdad es que esta pequeña isla es un lugar increíble. El paisaje volcánico de la isla es impactante, el color turquesa de las playas es fascinante y la tranquilidad que se respira es maravillosa.

Vídeo de Corralejo, el Parque Natural de las Dunas de Corralejo e Isla de Lobos:



A lo largo de la isla de Fuerteventura hay varios miradores desde los que contemplar la belleza de sus volcanes, valles y playas. El más popular es el de Guize y Ayoze, cerca de Betancuria. Aquí dos grandes esculturas, que representan a los dos últimos reyes aborígenes, contemplan el árido paisaje del norte de Fuerteventura. Un poco más arriba está el mirador de Morro Velosa, donde hay una cafetería. Este lugar pertenece a la red de museos del cabildo de Fuerteventura, y como en todos ellos, el horario de apertura es de 10.00 a 18.00 h. de martes a sábado.

Otro mirador espectacular es el de Degollada Agua Oveja. Está en el camino que une Morro Jable con Cofete. Las vistas desde aquí son espectaculares. Se ve toda la playa de Cofete y su continuidad en la playa de Barlovento, así como la cordillera de Jandía con su punto más elevado en el Pico de La Zarza.
Hay otros bonitos miradores en la isla, como el de Vallebrón, desde el que se divisa perfectamente el cono de la montaña de Tindaya, cerca de La Oliva; el mirador de las Peñitas, al sur de Betancuria; o el mirador de la playa de Sotavento en Jandía.

En la costa es donde están los principales centros turísticos de la isla. Son principalmente Corralejo al norte y Morro Jable y Costa Calma al sur. Fuera de la presión del turismo de sol y playa las localidades más atractivas son Betancuria y La Oliva, que se encuentran en el interior de Fuerteventura.

Betancuria fue el primer asentamiento de europeos en las Canarias y fue la capital de Fuerteventura durante más de 450 años. Hoy es un pequeño pueblo muy recomendable para visitar que tiene varios atractivos: primero pasear por las calles que rodean a la antigua catedral de la isla. Son rincones llenos de historia que conservan muy bien la arquitectura popular típica de la isla. Luego entrar en sus tiendas de artesanía o de productos típicos de la zona. Y por último visitar el museo arqueológico. Antes de irte no dejes de pasarte por los restos del antiguo monasterio franciscano. Sólo se conservan las paredes, pero merece la pena adentrarse en él e imaginar su importancia siglos atrás.

El otro pueblo recomendable para visitar es La Oliva. Nosotros lo hicimos en una visita guiada teatralizada y estuvo muy muy bien. El coste fue de 6 € los adultos; los niños gratis. En su web pone que estas visitas se realizan los martes y jueves, pero estando allí nos dijeron que eran los miércoles y viernes. De la mano de doña Sebastiana y de su padre el coronel don Agustín, nos enseñaron los principales lugares a visitar en La Oliva: la iglesia, el museo de La Cilla, el museo de arte contemporáneo “Casa Mané” y La Casa de Los Coroneles. En la ruta también te enseñan el mercado de las tradiciones, ubicado en la casa del coronel, pero ese día estaba cerrado. A mis hijas les encantó ir de la mano de estos actores por las calles del pueblo. De todo lo que vimos me quedo con La Casa de Los Coroneles. Seguro que fue la casa más lujosa de toda la isla durante muchos muchos años. Se conserva muy bien y de verdad merece la pena visitarla.

Otro lugar que es recomendable visitar es la localidad pesquera de Ajuy, al oeste de la isla. Es un pequeño pueblo conocido por sus cuevas ubicadas en unos acantilados. Desde el pueblo se tarda unos 15 minutos andando por una pasarela que va siguiendo la línea de costa. Se pasa por unos hornos de cal y por fin se llega a una gran cueva natural bastante profunda. Subiendo una roca se accede a otra cueva paralela algo más pequeña. Es acogedor y espectacular.

El cabildo de Fuerteventura tiene una red de museos por toda la isla. Nosotros visitamos algunos de ellos, como el recién inaugurado Museo del queso majorero, ubicado en el recinto del molino de Antigua. Es un centro de exposiciones sobre el origen del isla, su fauna y flora y por supuesto sobre el queso de cabra, típico de la isla. También se puede ver un jardín de cactus y un molino tradicional de gofio muy bien conservado. El precio fue de 2 € los adultos.

Otro lugar que visitamos y encantó a las niñas fue el ecomuseo de La Alcogida, ubicado en Tefía. Son una serie de casas agrícolas tradicionales que se han restaurado para mostrar cómo era la vida hasta no hace demasiados años en el interior de la isla. Además hay unos pocos animales como cabras, gallinas, palomas, perros, gatos y una vieja camella, que hacen la visita a los niños más agradable. También hay unos espacios que muestran las herramientas de los antiguos oficios artesanos como el calado, el telar, el latón, etc. El precio de la entrada fue de 5 € los adultos. Al parecer antes daban una audioguía para ayudar en la visita, pero nos dijeron que las estaban reparando.

Os recuerdo que todos estos centros están abiertos de martes a sábado de 10,00 a 18,00 horas. Y como la web del cabildo no funciona en este momento, os pongo este enlace que os servirá de referencia sobre todos los museos que hay:

Dónde comer:

Por último deciros que no tuvimos muchos problemas a la hora de encontrar buenos sitios para comer o cenar. En Corralejo, por ejemplo, hay un montón de restaurantes de todo tipo en el viejo núcleo pesquero. Muchos de ellos sólo abren para las cenas que es cuando hay más vida en el pueblo. A nosotros nos gustó mucho el mojo y el personal de Gregorio el Pescador.

En Puerto de la Cruz, junto a Punta de Jandía, comimos muy bien en el restaurante “Punta Jandía”. Al entrar el aspecto no correspondía a lo bien que nos habían hablado de él, pero luego nos dimos cuenta de por qué la gente recomienda ese sitio. La comida a base de pescado fresco, buenísima. Allí descubrimos el postre llamado “Mari Pepa” que consiste en varias capas de natillas, natillas de chocolate y galleta; por encima nata y sirope. Luego lo pedimos en otros sitios, pero como ese no encontramos ninguno.

En Ajuy nos recomendaron el restaurante “Cuevas de Ajuy”, pero cuando fuimos estaba lleno. Comimos en el de enfrente, junto a la playa. Aquí lo que más nos gustó fueron las vistas, la cerveza bien fría y el calamar a la plancha.

En Isla de Lobos únicamente hay un restaurante, donde es mejor reservar nada más llegar. Y únicamente tiene dos platos en la carta: paella y pescado del día. Están de reforma, por lo que en breve quien vaya por allí se encontrará un edificio nuevo. La verdad es que comimos muy bien y muy tranquilitos viendo el mar por la ventana. Probamos tanto la paella como el pescado y estaba todo muy bueno.

Otro día comimos en Casillas de Ángel, un pueblo en el centro de la isla que nos pillaba de paso. Nos hablaron del restaurante “El Labrador”. Está junto a la gasolinera. Aquí están especializados en carne de cabrito principalmente y carnes a la brasa en general. Sin ser algo inolvidable, la comida estuvo bien.
Cuando estuvimos en La Oliva nos hablaron de dos buenos restaurantes en la cercana localidad de Villaverde. Allí teníamos pensado ir pero nuestras hijas se fijaron en una pequeña pizzería que está junto a la iglesia del pueblo de La Oliva, al otro lado de la carretera. A mi hija pequeña la decoración rosita del local le pareció muy “chic”. Ante ese comentario no puedes decir “vámonos a otro sitio”, está claro. Pues allí nos comimos la mejor pizza y la mejor lasaña que probamos en todo el viaje. Es cierto que no comimos muchas pizzas y muchas lasañas, pero la masa finísima estaba muy buena y la lasaña era casera y deliciosa. Desde luego, una sorpresa de sitio. Creo recordar que el nombre del local era “Mucho Gusto”.

Y hasta aquí el relato de nuestro viaje veraniego de 2014. Nos gustaría saber vuestras impresiones sobre vuestra experiencia en la isla.

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